
ZELAYA Y LA IGLESIA FASCISTA HONDUREÑA.
El sector más radical de la ultraderecha católica ha penetrado en los países de Centroamérica como paso previo a consolidar su cabeza de playa conquistada por el cómplice de los genocidas Cipriani en el cardenalato del Perú. En ellos se apoyan las trasnacionales para mantener el orden en los países de habla hispana. Es una unión de conveniencia. Mientras una se ampara en la religión para propagandizar la ideología fascista poniendo como icono a Escrivá, que de santo no tiene nada, seria como santificar a George Bush poniéndolo en los altares como el santo de la bendita Paz. En muchas veces la Iglesia en Centroamérica a cumplido papeles de justificación del sistema y amparo de él. O en otros de condena al estado de cosas, pero cuando ha sucedido esto último, quienes lo han sostenido han sido pasto del asesinato de las bandas paramilitares. Tal es el caso de Monseñor Romero en Salvador. Pero la iglesia de los pobres ha vivido siempre hostilizada por el sector oficial y por la jerarquía internacional romana.
Primero veamos el papel de la Iglesia y la religión en la situación de pobreza, exclusión que vive la población Hondureña y que es justificada por ella, pero no solo la denominación Católica, si no también todas las demás denominaciones que al parecer sus funciones van por ese camino para desempeñarse como justificadores de la situación que mencionamos. Y no tienen ningún empacho en validar las situaciones de exclusión, marginación que vive la población en su totalidad, con excepción de quienes manejan las riendas políticas y económicas de esta hermana república. Pues viven de ella, de eso no es nada más que cierto.
Lo segundo es que allí se encuentra las más grandes compañías de explotación de frutales, pertenecientes todos a capitales norteamericanos, que al igual que en el resto de repúblicas centroamericanas son digitadas desde la capital Norteamericana, cuando se ven amenazados sus intereses. Tal como allí, como en el resto de América latina la clase dirigente heredera de una tradición colonial, se resiste a cambiar y a hacer capital e independizarse de ser colonia de otra potencia extranjera; por lo mismo están encasillados en solo hacer de mandaderos y percibir solo los emolumentos del trabajo que otros generan y solo ellos supervisan.
También se podría creer que la cercanía de Zelaya hacia el movimiento de Chávez, hubiera generado esta desconfianza de la clase política Hondureña. Pero lo mas cierto la serie de dispositivos que estaba generando desde el despacho presidencial con la finalidad de generar mejores condiciones para la mayoría de la población. Lo que estaba generando conflictos con la alta burguesía burocrática hondureña que su pensamiento y conducta es rentista. NO desean mayor esfuerzo en generar riqueza para su país y viven de las prebendas que el gran capital les destina por su servilismo y complacencia en el saqueo que se hace a su país.
Los argumentos que verifican mi posición que el arzobispo de Tegucigalpa, don Oscar Andrés Rodríguez, es un conspicuo miembro de la organización secreta de obispos que obedecen las directivas mas directas de la secta del Opus Dei, el mas retrogrado de los movimientos que pretende instaurar en el mundo un Gobierno fascista religioso, al mismo estilo de las mas graves sectas satánicas que existe en el mundo, casi parecido a la secta de la cienciologia, en ese nivel esta secta que mencionamos y que se ha enquistado en la iglesia católica desde el gobierno de Karol Woytila. Del mismo lado pertenece Roberto Micheletti, por lo que su actuar no tiene nada de extraño y que son las consecuencias que el mundo se encuentra en la mas grande encrucijada al haber agotado el modelo neoliberal, con las consecuencias que todos conocemos y que al final traerá mas primaveras, nuevas y distintas que el hombre ha conocido, por la lucha de una sociedad mas justa y solidaria.
Por ello también podemos comprender la tibieza de la postura de todos los Estados, incluida la Organización de Estados Americanos en condenar enérgicamente la interrupción del Estado de derecho. Solo algunos países que no se encuentran mucho en la esfera de influencia del poder norteamericano lo han condenado. Esperemos como se desenvuelve estas cosas en Honduras.
Julio 2009
Tupac IsaacII
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com/
El sector más radical de la ultraderecha católica ha penetrado en los países de Centroamérica como paso previo a consolidar su cabeza de playa conquistada por el cómplice de los genocidas Cipriani en el cardenalato del Perú. En ellos se apoyan las trasnacionales para mantener el orden en los países de habla hispana. Es una unión de conveniencia. Mientras una se ampara en la religión para propagandizar la ideología fascista poniendo como icono a Escrivá, que de santo no tiene nada, seria como santificar a George Bush poniéndolo en los altares como el santo de la bendita Paz. En muchas veces la Iglesia en Centroamérica a cumplido papeles de justificación del sistema y amparo de él. O en otros de condena al estado de cosas, pero cuando ha sucedido esto último, quienes lo han sostenido han sido pasto del asesinato de las bandas paramilitares. Tal es el caso de Monseñor Romero en Salvador. Pero la iglesia de los pobres ha vivido siempre hostilizada por el sector oficial y por la jerarquía internacional romana.
Primero veamos el papel de la Iglesia y la religión en la situación de pobreza, exclusión que vive la población Hondureña y que es justificada por ella, pero no solo la denominación Católica, si no también todas las demás denominaciones que al parecer sus funciones van por ese camino para desempeñarse como justificadores de la situación que mencionamos. Y no tienen ningún empacho en validar las situaciones de exclusión, marginación que vive la población en su totalidad, con excepción de quienes manejan las riendas políticas y económicas de esta hermana república. Pues viven de ella, de eso no es nada más que cierto.
Lo segundo es que allí se encuentra las más grandes compañías de explotación de frutales, pertenecientes todos a capitales norteamericanos, que al igual que en el resto de repúblicas centroamericanas son digitadas desde la capital Norteamericana, cuando se ven amenazados sus intereses. Tal como allí, como en el resto de América latina la clase dirigente heredera de una tradición colonial, se resiste a cambiar y a hacer capital e independizarse de ser colonia de otra potencia extranjera; por lo mismo están encasillados en solo hacer de mandaderos y percibir solo los emolumentos del trabajo que otros generan y solo ellos supervisan.
También se podría creer que la cercanía de Zelaya hacia el movimiento de Chávez, hubiera generado esta desconfianza de la clase política Hondureña. Pero lo mas cierto la serie de dispositivos que estaba generando desde el despacho presidencial con la finalidad de generar mejores condiciones para la mayoría de la población. Lo que estaba generando conflictos con la alta burguesía burocrática hondureña que su pensamiento y conducta es rentista. NO desean mayor esfuerzo en generar riqueza para su país y viven de las prebendas que el gran capital les destina por su servilismo y complacencia en el saqueo que se hace a su país.
Los argumentos que verifican mi posición que el arzobispo de Tegucigalpa, don Oscar Andrés Rodríguez, es un conspicuo miembro de la organización secreta de obispos que obedecen las directivas mas directas de la secta del Opus Dei, el mas retrogrado de los movimientos que pretende instaurar en el mundo un Gobierno fascista religioso, al mismo estilo de las mas graves sectas satánicas que existe en el mundo, casi parecido a la secta de la cienciologia, en ese nivel esta secta que mencionamos y que se ha enquistado en la iglesia católica desde el gobierno de Karol Woytila. Del mismo lado pertenece Roberto Micheletti, por lo que su actuar no tiene nada de extraño y que son las consecuencias que el mundo se encuentra en la mas grande encrucijada al haber agotado el modelo neoliberal, con las consecuencias que todos conocemos y que al final traerá mas primaveras, nuevas y distintas que el hombre ha conocido, por la lucha de una sociedad mas justa y solidaria.
Por ello también podemos comprender la tibieza de la postura de todos los Estados, incluida la Organización de Estados Americanos en condenar enérgicamente la interrupción del Estado de derecho. Solo algunos países que no se encuentran mucho en la esfera de influencia del poder norteamericano lo han condenado. Esperemos como se desenvuelve estas cosas en Honduras.
Julio 2009
Tupac IsaacII
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com/
























