sábado, septiembre 13, 2008


PROTESTA ENERGICA POR EL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO GENERADO POR USA EN BOLIVIA.
La esperanza de todo el mundo indígena, llámese sud América o centro América, esta en la revalorización y aceptación de la identidad de pueblos originarios. En ese sentido, el Gobierno del hermano de Evo Morales Ayma, esta trazando una trayectoria como indígena u originario de los pueblos de esta parte del continente. Estemos o no de acuerdo con los planteamientos de sus planes políticos que implementa en el sur del tawantisuyo, lo cierto es que la figura de gobernante indígena, para los ojos del mundo, es el mensaje que estamos retomando las astas y la conducción de el destino de nuestros pueblos y naciones. Allí tenemos que colaborar y empujar en ese sentido. Quizás también podamos no estar de acuerdo con alguna de sus amistades; en cuanto que su claridad ideológica no es clara y más bien oscura por las veleidades con lo que lo presenta. Pero también diremos, con los puntos que estamos de acuerdo.
¿Se preguntaran en que puntos estamos de acuerdo? Uno de los puntos principales es la revalorización de la identidad como pueblos originarios, con una cultura, con un tipo de sociedad, con una religión, con un sistema político que abruptamente fue cercenado por las hordas hispanas. Con una ciencia que estaba destinada a colaborar con la existencia de la humanidad, en su salud y en el aprovechamiento racional de los recursos naturales, en el equilibrio con el medio en que vivimos. Lo principal es el conocimiento ancestral, del cual somos depositarios. Occidente solo nos ha traído, una cultura de muerte, saqueo, robo y destrucción. Allí tenemos que estar de acuerdo con Evo y darle la razón. En otro tema que estamos de acuerdo es de la recuperación de nuestra memoria histórica, de cada uno de los pueblos que lo formaron. El sistema político que nos dejaron, no ha resuelto en nada ninguna de las epidemias sociales que están carcomiendo y envileciendo a nuestra sociedad. Aquí no existió, el hambre, ni la miseria. ¿Qué tenemos ahora? Eso que tanto las sociedades occidentales odian y prefieren esconder. La corrupción campea como Pedro en su casa.
Otro de los puntos en que estamos de acuerdo, es en la nacionalización y el corte definitivo del saqueo de los recursos naturales, sin el pago justipreciado. Las trasnacionales a través de sus organizaciones delincuenciales de favoritismo comercial político les ha permitido reconvertir las economías del viejo mundo que se encuentran cada cierto tiempo en agonía, como la actual economía norteamericana y resucitar para seguir vegetando. Allí podemos encontrar la respuesta por el afán voraz de las compañías norteamericanas por robar nuestro oro y uranio. La razón es muy simple: Regenerar de la muerte a su sistema económico, que se cae a pedazos, que ha llevado a la ruina a muchos de sus ciudadanos, quebrado muchas industrias. Eso lo sufren, pero esa enfermedad, no lo sufren la clase gobernante si no el sufrido ciudadano de a pie. Hay también que aclarar que no se odia al pueblo, que no tiene la culpa de albergar a tamaño delincuente, como el actual George Bush un bizarro forajido y genocida que utiliza al estado para saquear a favor de los intereses de sus amigos y compinches de mafia.
Pero si nos alegramos que haya expulsado de el territorio hermano al embajador un fiel seguidor de la política de tal facineroso, que empleando el dinero de los sufridos ciudadanos de su país, lo hace para favorecer, auspiciar el derrocamiento de un gobernante, que es hermano nuestro. La afrenta es grande. Todo Latinoamérica deben extrañar a todos los embajadores norteamericanos por ser apéndices de la CIA, el engendro que es utilizado para imponer gobernantes e intervenir en las políticas locales.
En lo que tampoco estamos de acuerdo es en el hermanamiento con Chaves, del cual tenemos nuestras reservas por su sesgo ideológico y sus acompañantes que lo secundan; aquellos que trabajan como incendiarios y bomberos, pero también como ideólogos parecidos al reformismo gonzaliano.
Tupac Isaac II
Juan esteban Yupanqui Villalobos.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El desarrollo del mundo actual es proporcional: con la misma velocidad con la cual aumenta la falta de fe en el Dios Todopoderoso y avanza la tecnología, con la misma rapidéz se deshacen el moral de la gente y se destruye la naturaleza /pachamama/. Y todo esto - cada día se está acelerando! Y si alguien se opone al dicho "desarrollo" ofreciendo algo diferente /revalorización de identidad, de cultura, de sociedad, de religión/ inevitablemente estará amenazado por golpe y desprecio.
/Eso no solamente en las Américas./
La esposa de Juan Esteban