Yo tengo razones para vivir !!

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Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos.
Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras.
1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

martes, marzo 16, 2010

LA PEÑA DEL PUMA.

LA PEÑA DEL PUMA.



Puerto chuchuhuasi, que significa casa del hombre, fue un antiguo poblado de los fieros Bracamoros. Aquellos valientes guerreros que se resistieron a ser conquistados por los orejones venidos del sur del mundo runa. Vivían allí con todas sus familias en una gran sola casa a diferencia de sus enemigos los Jibaros que se posesionaron al lado contrario de la orilla del rio que ellos llamaban Cocha Puma, o también lo nombraban como Puma cocha; pero los del otro bando lo conocían como chin chin pe. Siempre los adultos paraban resondrando a los guaguas ( niños) a que no se alejen mas de lo debido, ya que la costumbre de los de la otra orilla era de cortar las cabezas y reducirlas para ponerlos como collares en sus cuellos. Ellos eran Pacíficos, pero también grandes guerreros y grandes comerciantes que llevaban muchos productos de sus tierras hacia más al norte. A veces se aliaban con los tallanes tumbis para ir más allá en sus correrías del comercio. En cambio los jibaros existían muy diferentes a ellos, no construían casas y vivían en los arboles, tampoco cocinaban sus alimentos y los cogían de los arboles y solo cazaban para comer la carne cruda, inclusive la de los runas, eso a ellos les asqueaba. Por ello les tenían mucho temor. Ellos también en años lejísimos a los de ese momento, les contaban sus ancestros que tenían el mismo modo de vida; pero que vinieron runas sabios que dijeron que llegaron allende del mar y les enseñaron a vivir como runa y no como jibaro. Así aprendieron a hacer sus ollas de la tierra que permanecía siempre mojada y se hacía pegajosa,



pero que al cocerlas al fuego se volvían duras y en ellas podían cocinar cosas que sus labios se enternecían con los que le habían enseñado los forasteros venidos del gran rio grande que se veía desde el gran apu Porculla. Ellos vivían en el gran bosque, mas de vez en cuando se asomaban en las alturas del gran apu para avistar a los runas que vivían en pequeñas casas de tierra con techos. Eran multitud de casas y a ellos le daba miedo, por eso no se dejaban ver y cuando veían que alguien de esos runas se acercaba, ellos inmediatamente se escondían más al interior del bosque.
Por aquellos años no se preocupaban, más que en arreglar su gran casa y la pesca en el gran puma cocha. Los niños jugaban en la rivera de el y se entusiasmaban cuando cazaban algún pez pequeño que inmediatamente llevaban a la mayor de las madres que era la encargada de cocinar para la familia. Ellos querían colaborar así como el resto de runas mayores. Los mayores se reían cada vez que veían los afanes de los churres guaguas (pequeños niños). Entre ellos destacaba Quincho, con su nariz chata, casi deforme, con la barriga bien pronunciada, sus piernas arqueadas; pero que soñaba en algún día ser el cacique de su nación y poder viajar por los territorios donde vivían muchos animales y en el que gobernaba el apu puma. Se ensayaba en los troncos que traía el puma cocha, soñando que viajaría por la gran cocha que nunca tenía fin y a la que solo un puquina apu había podido cruzar, trayendo consigo a una nueva esposa para su familia, eso es lo que contaban los mayores. Cuando estaba en el agua, tensaba todas sus fuerzas para poder crecer en fuerza y valentía, preparándose para las hazañas que estaba concibiendo en su pequeña mente y en su temprana edad. Así se iba adentrando más allá de su comarca, en donde solían estar el bosque; quien sabe tenía suerte y podría ver a los apu pumas correr o saltar en las quebradas. Todos los días, después de recoger la leña para la casa y traer los guineos para la comida se iba corriendo lo mas lejos posibles del resto de niños de la comarca, para que no le roben sus sueños a los que el estaba planificando para hacer cuando ya en las fiestas de iniciación le consideren como apto para sumir su responsabilidad, quería ser el mejor de todos, para que así su proeza sea trasmitida en todas las lenguas y en todas las comarcas. En muchas de las veces le reprendían; ya una vez le dijeron a sus padres que el churre, quiere ir donde están los apus, que si lo hace una vez mas, le darán un escarmiento, pues no es conveniente perturbar a los apus del bosque, solo se va quienes son mayores y enseñados en sobrevivir en medio de el, pues acechan muchos peligros a los que ellos les ponen a los runas que ingresan a sus dominios. Pero el no hizo caso. Siguió el camino que trazaba su corazón y se adentró mucho más hasta la peña desde donde el apu pasa al territorio de los jibaros. Vio que era muy hermoso el lugar, que había muchas y deliciosas frutas que empezó a degustar con mucho ahínco e interés, por lo gustosas que estaban.



Lo que le pareció raro es que no se ponía el sol, este permanecía siempre en el medio del firmamento, se asusto y empezó a correr, pero no sabia en que dirección. Seguía corriendo a todos lados, con la desesperación de no encontrar el camino; el corazón se le aceleraba, parecía que se salía de su pecho por el enorme retumbar que hacía. Empezó a gritar con todas sus fuerzas, en eso se quedo paralizado en su presencia se encontraba un oso de anteojos con las garras para atenazarlo y seguramente destrozarlo, en eso apareció sorpresivamente el Apu puma y se abalanzó contra el oso, trabándose en una lucha en la que ganó al oso.



Después le miró fijamente en sus ojos y el se paralizó quedándose en su mismo sitio para siempre. En su comunidad todos salieron a buscarlo, por las cercanías, así sucedió durante varios días, solo una noche escuchaban sus gritos, pero no encontraban de donde provenían, pero lo que les daba miedo, es que después se transformaba en el grito del gran Apu Puma, y eso les daba mucho mas miedo, así que se acostumbraron a escuchar el grito de búsqueda de quincho y seguidamente el grito del apu.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

LA REBELDE CHAMI AWQASISA

LA REBELDE CHAMI AWQASISA
Menudita, con el talle muy pequeño, que lo habían logrado a punto de amarrarla su cintura hasta el punto que casi no pudiera respirar, pues estaba destinada al nuevo Sapa Inka. Los oráculos hablaban que ella sería la esposa del guerrero que llora sangre. Las mamaconas se esmeraron por hacerla la más bella. Ya desde niña empero su carácter era terrible; corría como una venadita por las chacras de las comarcas cercanas al acllahuasi. Morenita pero con facciones finas, sus ojos eran vivaces y saltones, se movían con una rapidez para todos lados, creyendo todos los que le rodeaban que directamente les estaba mirando la bella Chami Awqasisa. Su madre era tan bella, como los luceros de la tarde, la aymara Wara, que como esposa secundaria se había educado como guerrera y llevaba en cada batalla que conducía el Sapa Apu Inka, su estolica para defenderlo ante cualquier agresión de sus enemigos. De sus entrañas nació la menudita Chami.



Nunca quiso perder su libertad y salía de la casa de las escogidas a recorrer los campos y a jugar con los pequeños ruñas de los ayllus. Ya no había tenido mas hermanos de Madre y sus hermanos de Padre siempre le fastidiaban. Veía muy lejano a su Padre, solo una vez la acaricio su pelo y la tomo para sentarla en sus piernas, quedándose dormida; después no lo veía a pesar de que el oráculo de catequil le había predestinado a ser la principal Coya del futuro Sapa Inka que se escogería entre los mas aptos de los hijos de todas las panakas inkas.
Ya iniciándose en su adolescencia, noto los cambios en su cuerpo, tal como lo tenían todas las warmis de los ayllus y de las que estaban en el acllahuasi. Allí las mamaconas le enseñaban que eso tenía que suceder y tenía que prepararse para asumir como esposa y principal warmi del futuro inka raptin que acababa de nacer. Habíase llamado al recién nacido como el nuevo hijo del Cóndor, y del tata wilka. Ella se preguntaba, como pudiera ser la esposa de quien era todavía muy joven, si recién había nacido. No podía comprender las decisiones de los ancianos amautas y caciques, así como de los Apus de todas las naciones. Siguió sus propios instintos ante cualquier decisión que pudieran tomar sus celadores y formadores. Pero tuvo varias veces que ser castigada por su libertinaje en sus acciones, eso le hicieron saber, pero ella siguió con su espíritu libre. Lo que no entendía, el porque los cambios de su cuerpo, le dijeron que ya era época en que tendría que consagrarse a Tata Wilka para que le bendijera y pudiera ser aceptada en la panaka de nuevo apu Inka. Pero después se dio cuenta que no era la única que estaría en la batalla. Muchas warmis eran también las postulantes y que se les había pronosticado en muchos oráculos el mismo destino que el de ella. Todas muy hermosas y con la misma esperanza que a ella no le interesaba. Todas querían ser las desposadas del nacido joven Apu Sapa Inka Raptin.



Allí estaba la linda Away supo de la nación Cullie, la Ranwa Sampay de la nación Tallan, y otras hermosas niñas con talle hermoso que habían sido traídas de sus naciones por los oráculos que recayeron en sus personas; todas eran hijas de caciques y grandes señores de sus naciones. Ella sintió un poco de Celos, pues a quién ella debería desposar en realidad era su hermanito de Padre. Lo que no entendía, porque no se le permitía verlo; pero eso si al resto de warmis acllas, que lo atendían. Decían que era muy hermoso, semejante a la luz de tata Wilka, que emanaba de su dulce rostro. Ella no guardaba rencor a pesar que la Madre del pequeño, la bella Mama HUCH’UYKOYA era la rival de su Madre por el amor de su Sapa Inka. Por ello las miro con desprecio por ser ajenas a las Panakas, todas las mujeres de las Panakas estaban a ser destinadas mujeres principales del Sapa Inka o secundaria. Las secundarias eran las más guerreras y valientes, ya que acompañaban a su señor en todas las guerras que tenían con las otras naciones. Ella no quería ser principal, pues tendría que quedarse en la ciudad sagrada para atender las necesidades de las panakas y se perdería las guerras, parte que no podría estar a lado de su señor.
Así creció y llegado la fecha en que el sapa inka debería escoger a quien seria la coya de su nueva panaka, con la que fundaría una nueva para si. Ella ya era una mujer echa y derecha con mucha fuerza en sus manos. Había conocido todas las habilidades del manejo de las armas en el ataque y la defensa. La ceremonia de preparación para las doncellas de las panakas se resumía en un principio con un ayuno de tres días, en la que solo se masticaba el maíz sagrado que se cosechaba en vilcabamba en las tierras del sol. Así lo hizo y ya en el día de la presentación, la vistieron con las más delicadas ropas de lana de Vicuña tierna para que tenga el mismo nivel que el Apu Sapa Inka Raptin, eso en cuanto a las ropas que eran destinadas a las panakas en la zona de los andes. Hasta que llego el día, pero ella no estaba muy segura de querer ser la Coya. Una vez llevada al Coricancha, miro sentado al Inka raptin su futuro compañero sentado al Gran Sapa Apu Inka Yupanqui, gobernante con tu voz dura y potente que tuvo miedo de éste. Así que decidió no ser la principal y salió corriendo del gran salón.



A lo cual Willak humu pronuncio que era mal augurio, tanto para el pueblo como para los gobernantes y presagio que era el fin de la gran nación, pues percibió que vendrían unos wiracochas malos a enseñar maldades y asesinar y destruir toda la nación. Por ello se prohibió a todos los runas a prestar asistencia a Chami Awqasisa. Entonces ella rodó por toda la nación, convirtiéndose en una persona huraña hasta que convertida en un gran cerro en la nación de los Cullies, aseguro que en esas tierras nacería el hijo del cóndor nuevo para perdonar la afrenta hecha al hijo del sol. Nadie conoce cual es ese cerro, pues dicen que allí se encuentra un gran tesoro y que solo el verdadero hijo del cóndor lo encontrará, para restaurar las naciones del mundo runa.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

lunes, marzo 15, 2010

EN MEMORIA DE CAMILO - El guerrillero sin fusil.

EN MEMORIA DE CAMILO
El guerrillero sin fusil.



Sentado, miraba a la otra orilla. Recordaba el fresco del viento que chocaba en mi rostro como en ese momento. Ya los años pasaban, pero no estaba arrepentido, solo triste. Por aquellos amigos que en mi juventud deje. Y a la cual la muerte me los había arrebatado. Cumplimos con la promesa de no morir si es que no se cumplía lo que creíamos como verdad. Y allí estaba mirando el río, en el cual muchas de las veces cruzamos con Camilo, el amigo que desde que tuvimos nuestra juventud, salimos a batallar como Quijotes a enderezar el mundo. No nos dio nostalgia de abandonar nuestra tierra, bueno al menos donde yo me crie e hice mis estudios. Pero lo mas real es cuando nos conocimos al vernos desengañados por un discurso, que nos pareció mas envalentonado, pero que en esencia solo era palabras de alguien que no se atrevería nunca ni siquiera a asomarse a la ventana de su casa. Nos parecía, que ese tal Rolando, con toda su palabrería, le encontrábamos a solo un brabucón, como esos chicos de la Chap que nos ofrecían pegarnos a la salida del colegio por no haber dejado que una de sus compañeras ingresara al colegio a enseñar. No podíamos dejarlo. Nadie en el colegio lo hubiera permitido.



Como se reía Camilo, cuando se acordaba que el fue de la idea de bajarle la falda a esa profesora que oso querer ingresar a nuestras aulas, sabiendo que era una de las más representativas de las filas del APRA. De allí nos nació en hacer lo que estuviera a nuestro alcance para hacer desarrollo a nuestro pueblo. Al término de la secundaria nos hizo tomar diferentes caminos en la vida, pero solo sería por el momento, ya que el futuro nos tendría reservado otras tareas muy hermosas, para recordar siempre nuestra juventud.
Nos perdimos varios años y cuando enrumbe a la parroquía donde pasaría mi etapa de apostolado, en ese camino nos encontramos y nos reconocimos. Ya habíamos pasado una etapa de nuestra vida; tú habías dejado de manejar camiones, ya que tuviste que sacrificarte para que el resto de tus hermanos pudieran educarse. Pero querías hacer realidad lo que en las aulas escolares pensabas con los jóvenes adolescentes que miraban con entusiasmos las lecturas de Mariátegui o los relatos del profesor de economía política con respecto al legendario luchador social Luis De la Puente Uceda. Nuestras mentes quedaban absortas al escuchar los relatos del profesor y nos veíamos ya recorriendo nuestras naciones para hacer de la justicia nuestra bandera.
Me invitastes la comida y decidimos hacer lo que nuestras jóvenes mentes planificaron en esa etapa. Fuimos primero a crear escuelas donde trabajar gratuitamente y así lo hicimos. Recorriendo las tierras de los migrantes que se posesionaron de las tierras de los bracamoros. Allí en plena selva alta, con los bosques empezamos a trabajar sin pedir un sol al viejo estado; pero eso si solicitamos su reconocimiento. Pero como no éramos de las filas del gobierno, después no nos eligieron para seguir enseñando a aquellos niños que nacieron en las nuevas tierras.



Siempre discutíamos nuestras ideas, lo más francamente sin disgustarnos por nuestras discrepancias. Solo la comprensión de las ideas del amigo. Allí elegimos un camino distinto, pero te comprendí; por que ya te habías enamorado de una mestiza, teniendo ya tus pequeños vástagos. Quizás tu compañera no hubiese comprendido la decisión que hubieras tomado al seguir lo que lo hice yo. No me moleste. Pero fue el primer adiós a un amigo tan entrañable. Que nunca sucumbió a desconocer su amistad y a socorrer en los peores momentos que el amigo tuvo que enfrentar por las decisiones de sus ideas. Como recuerdo esa despedida, como si fuera ayer. Tu en la casa de tu suegro y tu compañera; preparasteis la mejor comida para despedir al amigo. Nos sentamos y conversamos largamente de la infancia, de los amigos del colegio. De nuestra ciudad donde transcurrió nuestra adolescencia. De los libros que nos abrieron un haz de luz, para comprender las cosas que ahora veíamos con claridad. Sentíamos que ya no nos veríamos con seguridad. La decisión mía implicaba que solo volvería en una ataúd o triunfante la línea de mis ideas. Nos abrazamos todos, con tu familia, que ya la sentía como mía. Como también la tristeza de dejar tan bellas tierras; donde pude apreciar el olor del café. Sus mañanas al despertarme con el silbido de todos los animales anunciando un nuevo día.



O de la escuelita pequeña, con sus carpetas todas mal hechas, por que tu improvisaste de carpintero, para que nuestros alumnos no se sentaran en el suelo, como los niños de otras comunidades. O aquella pizarra, tan pesada, que las habías hecho de uno de los mas grandes troncos que la comunidad talo para hacer los muebles de la escuela. Y como me reía de tu famoso pupitre de profesor, que parecía haberse hecho por un aprendiz de escultor.



Al despedirme de ti, mi hermano, se fue una bella etapa de mi vida, la que pase en casa con Mama Herlinda, la escuela, el colegio que nunca olvidare. Como tampoco olvidare el día de tu muerte. Mirando tu rostro ya demacrado por la enfermedad, sin esperanza de vida y el adiós definitivo. Adiós hermano guerrillero de la paz; que buscó la paz sin el fusil.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

Ruta de la Sabiduria... Ruta de la Salvación

1. Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible. 2. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo de Dios, el único engendrado, nacido del Padre antes de los siglos, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, nacido, no creado, consustancial con el Padre, por quien fueron hechas todas las cosas. 3. Señor Jesucristo quien por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y fue encarnado por el Espíritu Santo y la Virgen María, y se hizo hombre. 4. Señor Jesucristo quien fue crucificado por nosotros bajo Poncio Pilato, y padeció y fue sepultado. 5. Señor Jesucristo quien resucitó al tercer día 6. Y subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. 7. Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. 8. Creo y en el Espíritu Santo, el Señor de la Vida, quien es el Creador de la Vida y procede del Padre, a quien estamos adorando y glorificando con el Padre y el Hijo, y quien habló a las naciones mediante los profetas. 9. Y en la Iglesia, quien es el cuerpo y la novia de Jesucristo. 10. Reconozco un solo bautismo para el perdón de los pecados a través del agua y del Espíritu. 11. Estoy en espera de la resurrección de los muertos. 12. Y en la espera de la vida eterna del siglo que viene! Amén