Yo tengo razones para vivir !!

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Un árbol bueno no puede dar frutos malos, como tampoco un árbol malo puede producir frutos buenos.
Por lo tanto, ustedes los reconocerán por sus obras.
1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

lunes, febrero 01, 2016

HISTORIA DE MARU, UN GATITO DE OJOS VERDES

HISTORIA DE MARU, UN GATITO DE OJOS VERDES.

POR: JUAN ESTEBAN YUPANQUI VILLALOBOS.

Estaba débil, mis patitas no me podían sostener, allí en ese parque enorme, mi madre me abandono, me sentía triste, lloraba con la esperanza que mi Madre me escuchara y así sentir el calor de cuerpo a pesar del calor que había en ese parque. Mis fuerzas no me daban ni siquiera para levantarme y permanecía en la grama con otros más grandes de mi raza. Gatos que se burlaban de mi soledad en la inmensidad de ese parque. Seguía gritando con los pocas fuerzas que tenían en mis pulmones, nadie me hacía caso, veía algúnos niños y con mi mirada solicitaba que me amparasen, mi cuerpo estaba tan flaco que todos mis huesitos se veían a través de mi pelaje blanco.

En las noches era más duro, pues el viento soplaba, yo extrañaba a mama, porque me abandono, quería a mi mama, ´porque me dejo así, en esta soledad. Veía a la gente solamente pasar y nunca sentir que ya mama, podría venir. Mis ojos no paraban de llorar, allí solo sin que nadie me pudiera dar mi tetita de leche: pocos días la había sentido y se fue y ya no más volvió, escuche de la voz humana que habían matado a mucho gatos una noche, pero no podía ir, no tenía fuerzas para poder caminar y mi congoja aumentaba mucho más. Y pensaba ¿Dónde estás mama?

Así pasaba las noches con mi dolor a cuestas, ya mis piernitas no resistían, con ellas no podía ni siquiera ir a la bolsas de comida a buscar lo que dejaban los otros gatos mayores un poco de comida. Algunos lanzaban restos comidas e inmediatamente los mayores se aprovechaban de ellas y yo me quedaba de hambre. No sé cuántos días con sus noches habré pasado. Yo allí tirado en el césped sin poder moverme ya. Me sentía ya irme, estaba solo y sin nadie que pudiera ayudar.

Un día llego una jovencita de cara muy sonriente y me miró a mis ojos verdes, por primera vez sentía una caricia humana y comentó que quería salvarme de mi postración en sus pequeñas manos me llevó, primero a un señor que decía veterinario quien le comentó que estaba desnutrido por estar varios días sin comer, me puso una inyección que me dolió un poquito, en el camino compró en una tienda muy grande un redondito y me dijo que sería mi camita, con una frazadita de color amarillo, allí me envolvió y me llevo a su casa, donde por primera vez comí y mis fuerzas volvieron a mí. Todavía no me podía levantar, pero sentía que mi alma volvía a mi cuerpo.

Pasaron los días, ya pude recuperarme y pude reconocer el pequeño departamento de mi amita, que cada día llegaba y me daba muchas caricias. Un día me llevó a un largo viaje, para mí todo era novedad, salimos en un bus muy grande, que toda la noche salió camino a una ciudad, donde nuevamente abordamos otro bus más pequeño hacia la zona que conocí como la sierra, era de gran altura y hacia muchísimo frio. Cruzamos unos enromes riscos, el camino era muy pequeño, el pequeño bus daba las curvas con mucha velocidad, que en las faldas de mi amita yo no podía parame en mis cuatro patitas, yo me balanceaba de una lado para otro hasta que sentí las manos de mi amita que me sostuvo con sus dos manitas y sentía seguridad. Me hablaba diciéndome: Mira Maru, allí está el desvío de Otuzco, esa casita la construyo mi abuelo para que con mi abuela pusieron un restaurante para dar alimento a los viajeros, antes este camino solo era una trocha carrózable, se demoraba mucho tiempo, aparte de la lluvia que se sufría y que impedía que los buses avancen por el barro. Así seguía hablando de los sitios que pasábamos, como Agallpampa, una ciudad que estaba en el camino hacia la tierra de su padre, que decía era descendiente de los grandes jefes de las tierras del sol. Allí nos dirigíamos, a acompañar a un gran APUi que estaba en sus tierras.


i APU. Jefe de una nación.


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El propietario del blog Mg Juan Esteban Yupanqui Villalobos declara que cada miembro del blog asume su propia responsabilidad por los artículos de autoría.

Ruta de la Sabiduria... Ruta de la Salvación

1. Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible e invisible. 2. Y en un solo Señor Jesucristo, Hijo de Dios, el único engendrado, nacido del Padre antes de los siglos, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, nacido, no creado, consustancial con el Padre, por quien fueron hechas todas las cosas. 3. Señor Jesucristo quien por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y fue encarnado por el Espíritu Santo y la Virgen María, y se hizo hombre. 4. Señor Jesucristo quien fue crucificado por nosotros bajo Poncio Pilato, y padeció y fue sepultado. 5. Señor Jesucristo quien resucitó al tercer día 6. Y subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. 7. Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. 8. Creo y en el Espíritu Santo, el Señor de la Vida, quien es el Creador de la Vida y procede del Padre, a quien estamos adorando y glorificando con el Padre y el Hijo, y quien habló a las naciones mediante los profetas. 9. Y en la Iglesia, quien es el cuerpo y la novia de Jesucristo. 10. Reconozco un solo bautismo para el perdón de los pecados a través del agua y del Espíritu. 11. Estoy en espera de la resurrección de los muertos. 12. Y en la espera de la vida eterna del siglo que viene! Amén